El Palau de la Música Catalana es una de las joyas del modernismo catalán y una de las obras maestras de la arquitectura de Barcelona.

Fue proyectado por Lluís Domènech i Montaner y construido entre 1904 y 1908 como sede del Orfeó Català y se sufragó con la aportación de entidades privadas y particulares de la sociedad catalana de la época.

En 1989, el arquitecto Òscar Tusquets inició un proceso de remodelación y ampliación que, en diferentes etapas, ha continuado hasta hoy en día.

La Unesco declaró el edificio patrimonio de la humanidad en 1997, junto con otro gran edificio del mismo arquitecto: el Hospital de Sant Pau,

A pesar de la relevancia artística y de su renombre internacional, sólo una minoría de turistas que llegan a Barcelona incluyen el Palau de la Música Catalana entre sus visitas.

El Palau de la Música Catalana debería estar incluído entre principales atracciones turísticas de Barcelona que todo turista debe añadir a su agenda:

  • Es un edificio único en el mundo. Fuera de Barcelona no verá nada igual
  • Representa como pocos el moviento modernista
  • Ayuda a entender la cultura catalana en el contexto de su tiempo, reflejada en cada detalle decorativo
  • Está en pleno centro de Barcelona, junto a la Via Laietana y poca distancia de Plaça Catalunya
  • Por la exhuberancia de la decoración modernista, difícilmente deja indiferente

Las visitas guiadas son una delicia y la mejor manera de conocer el edificio, incluyendo rincones no accesibles habitualmente a los asistentes a conciertos.

Hay visitas guiadas durante toda la mañana, cada hora hasta las 15:30, todos los días de la semana. Ningún turista debería pasar una mañana en Barcelona sin una visita al Palau de la Música Catalana.

Web oficial del Palau de la Música Catalana