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En HotelSearch siempre nos ha gustado hablar sobre destinos fantásticos en los que poder pasar un buen fin de semana. Aunque Fontainebleau está a 55 km de París, la ciudad acapara muchísimo turismo de todas partes del mundo. Hay gente incluso que va a Fontainebleau antes que a París.

Fontainebleau y su vecina Avon tienen una población conjunta de 36.713 habitantes, según el censo de 1999. Y es especialmente conocida por poseer dos reliquias: El Bosque de Fantainebleau y el Palacio de Fontainebleau.

El palacio, en la fotografía, solía ser la casa original de los reyes de Francia pero ahora es la base del INSEAD (Originalmente el Institut Européen d’Administration des Affaires – Instituto Europeo de Administración de Empresa), en una ciudad que lleva moviéndose desde el siglo XII.

La gente en España suele conocer la ciudad sobre todo gracias a los al menos tres tratados que se firmaron en dicho pueblo y que afectaron al pueblo español sobre manera. El primero de ellos es el Tratado de Fontainebleau de 1762, en el que Francia cedía en América los territorios de Lousiana con el objetivo de hacerse más fuertes en Canadá.

Por otro lado el Tratado de Fontainebleau de octubre de 1807 fue incluso más importante para la historia de España, pues fue entonces cuando entre Manuel Godoy y Napoleón acordaron la entrada de innumerables tropas francesas a España, con el supuesto objetivo de llegar hasta Portugal para acabar con las pertenencias e intereses ingleses del país costero. El tratado acabó siendo la excusa perfecta de Napoléon para intentar invadir España, pero quizás no contó con que allí se rebelarían hasta la muerte, provocando lo que luego se llamó La Guerra de la Independencia Española (1808-1814). Aquí fue donde apareció la figura de Sir Arthur Wellesley, más conocido por el nombre de su título, Duque de Wellington.

Pero esto no acaba aquí, quizás el tratado más famoso que da nombre el pueblo de Fontainebleau es el de 1814 precisamente, en el que Napoleón perdió todos sus poderes menos el título de Emperador de Francia, y fue exhiliado a la Isla de Elba.

Como una ciudad antiquísima e histórica,  imaginemos qué cosas habrán pasado no sólo en sus calles sino en su bosque, protegido por la France’s Office National des Forêts, parte de los parque nacionales de Francia, y encantado por la cantidad de especies protegidas que tiene, desde pájaros hasta mamíferos y mariposas. El bosque rodea un lago en forma rectangular que marca el horizonte y parece no tener fin, en un espacio gigante visitado por excursionistas y cazadores.

A parte de todo lo dicho hay que mencionar que las calles de Fontainebleau no podrían ser más vivas. Prácticamente no se oye francés en la calle a no ser que entres a un establecimiento a tomarte algo o a comer. Lo que más se oye es inglés, debido a la presencia de cientos de americanos que se vienen a pasar el año académico a Francia. Desde discotecas nocturnas hasta bares temáticos, pizzerías, restaurantes de lujo y hoteles con piscina, en Fontainebleau encontrarás una ciudad ideal para pasar una velada romántica o familiar al pleno estilo de lujo. Echa un vistazo a los siguientes hoteles de la zona:

Hotel Napoléon Fontainebleau

Hotel Ibis Fontainebleau

Photo: Rackametal