Mar 19
El enoturismo se ha puesto de moda en los últimos años y es en La Rioja es vino o el vino da nombre a esta comunidad en si. Disfruta, recorre, realiza catas y descubre otra manera de hacer turismo.
Ya olemos el vino de las nuevas añadas. Es puro, fino, con colores bourdeos y notas frutales… estamos entrando de lleno en el mundo de vino. Y no hay una comunidad donde más se viva esta cultura, llena de bodegas de excepción, caracterizadas por los caldos más exquisitos del planeta.
Comarcas del vino
La región vitivinícola en La Rioja la encontramos en el Valle del Ebro. Es el lugar perfecto para que las condiciones geográficas y climáticas den como resultado un vino de extrema calidad que compite con franceses e italianos en los más exclusivos restaurantes de mundo. Su Denominación de Origen en La Rioja ocupa un total de 40.000 hectáreas, y la encontramos también en regiones colindante como el Álava, en el País Vasco y Navarra.
De bodegas
Si has visto la película “Entre copas” puedes hacerte una idea de lo que es el enoturismo. Por estas tierras es normal recorrer las mejores bodegas que son abiertas al público donde se enseñan el proceso de la elaboración del vino, su historia, se realizan catas y se venden botellas al visitante. Muchas de ellas son reconvertidas en alojamientos rurales donde la base temática es siempre la cultura del vino.
Hotel bodega Marqués de Riscal
Uno de los edificios que más llama la atención es la bodega hotel del firma Marqués de Riscal, toda una ciudad del vino, diseñada por el arquitecto Frank O. Gehry. Realizado con piedra, acero inoxidable, titanio de color y materiales resistentes, es una obra de peso de la arquitectura contemporánea. Un edificio similar al que el propio O. Gehry realizó para el Guggenheim Bilbao. El espacio cuenta con un hotel extralujo donde vivir nuevas sensaciones.
Museo del vino
Las grandes bodegas ya constituyen un auténtico museo vinícola en si. En Briones, Rioja, se halla el Museo de la Cultura del Vino de la Fundación Dinastía Vivanco, un lugar indispensable para conocer de cerca la historia y la cultura del vino. En un total de 9.000 metros cuadrados se esconden exposiciones, con recipientes de todas las épocas para guardar el vino o una importante colección de sacacorchos del Museo Dinastía Vivanco, con sus casi 3.500 piezas.
Foto: kaplanbr
Deje una respuesta