Jul 20

¿Un barrio judío en Barcelona? Pues sí, existe uno. Se llama El Call y ocupaba en el siglo XI uno de los ángulos de la ciudad romana. Según el actual trazado urbano, el Call más antiguo ―el Call Major― estaría delimitado por las calles Bisbe, Sant Sever, Call y l’Arc de Sant Ramón (entre Metro L4, Jaume I, y Metro L3, Liceu). A mediados del siglo XIII debió de ampliarse el espacio geográfico destinado a la comunidad, y limitaba al este por la antigua calle de la Font (hoy Sant Honorat) así como parte del terreno en el que está actualmente el Palau de la Generalitat, llegando, al norte, hasta la calle Santa Eulàlia. Limitaba al oeste con la calle Banys Nous y al sur con el Castell Nou, en donde los judíos se refugiaban en momentos de peligro.
Jul 19

Para los turistas españoles fans del teatro de títeres, este post servirá como una guía práctica, que se puede hacer perfectamente en familia. Aunque hay algunos festivales de títeres especializados para niños, la mayoría son tanto para adultos como para niños; es decir presentan espectáculos diferenciando los públicos. Hay que dejar claro en cualquier caso que cuando se habla de espectáculos para todo espectador, estos son esencialmente para niños, en el que puede participar un adulto acompañándolo. Como siempre en en esta serie, lo importante es el doble objetivo: visitar una ciudad y un festival, aprovechando el 100% del tiempo. (more…)
May 18
Una lista de hoteles es peligrosa por larga, por heterogénea y por el riesgo de que quede incompleta, sobretodo porque no hay un criterio objetivo inequívoco que diferencie un hotel boutique o “de diseño” de uno que no lo es.
Aún así, ésta podría ser una selección de 60 nuevos hoteles de diseño destacable abiertos en la última década:
A la avalancha de nuevos hoteles hay que añadir que la práctica totalidad de los hoteles anteriores a la oleada olímpica y a la del 2000-2008 se han ido reformado palautinamente durante los últimos años: Es el caso del Presidente, Regina, U232 (antiguo Núñez Urgel), Alexandra, Le Méridien, Montecarlo o el Wilson (ahora Wilson Boutique Hotel).
Todo ello convierte a Barcelona en un caso excepcional, en que la antigüedad media de los establecimientos es la más baja entre las grandes ciudades europeas y en la que el sector hotelero se ha sabido situar a la vanguardia de una ciudad que históricamente se ha construido a sí misma.
(Agradezco a Albert Bramona, secretario general del Gremi d’Hotels de Barcelona, su amabilidad y ayuda para elaborar esta serie de posts)
Mar 24
Esta semana abre sus puertas un nuevo establecimiento de lujo en Barcelona: El Suites Avenue, gestionado por Derby Hotels. Se trata de 41 apartamentos situados en el Passeig de Gràcia, justamente frente a La Pedrera de Gaudí.
El arquitecto encargado de la transformación, el japonés Toyo Ito (junto con Carlos Bassó y Toni Olaya), ha reflejado en la fachada esa relación y ha dotado al edificio con una estructura ondulada que le otorga una personalidad muy característica.
Toyo Ito también es el autor de la ampliación de la Fira de Barcelona, incluyendo las dos torres que también se están acabando de construir (ver fotografías en Flickr) y que son fácilmente reconocibles desde la autopista del aeropuerto al centro de la ciudad.
Investigando en la web de Derby Hotels vemos que la oferta de apertura ofrece apartamentos desde 165 €. Toda una oportunidad.

Mar 24
Los hoteles de estilo clásico son escasos en Barcelona (el Avenida Palace, el Gran Via o el Palace -antiguo Ritz- son representantes conocidos de toda la vida) pero, a diferencia de otras ciudades, en Barcelona el sector abandonó del todo el clasicismo hace tiempo y se lanzó sin dudarlo a la modernidad formal. La fiebre por el diseño y por el estilo ha plagado las calles de establecimientos vanguardistas que, en otras épocas o en otras ciudades no pasarían desapercibidos y que en Barcelona ya no son noticia por ser lo habitual.
El propio concepto de hotel boutique o ‘de diseño’ pierde su sentido en Barcelona porque ya no constituye una característica distintiva de sólo algunos: Ha pasado a ser un estándar, un requisito mínimo, una parte integrante esencial de la marca turística Barcelona. También porque los hoteleros, al abrazar el disseny, lo han adaptado a las necesidades propias del viajero urbano y lo han integrado en el patrimonio arquitectónico preexistente en que los hoteles se han debido instalar. Muchos de los hoteles recientes son ejemplos perfectos de la madurez del concepto de diseño. Ya no se habla de él sencillamente porque se ha asimilado y diluido con discreción.
El resultado marca una de las características frecuentes de los nuevos hoteles de Barcelona: Fachadas de valor arquitectónico recuperadas (en muchos casos pertenecientes al patrimonio modernista de la ciudad, como en el Casa Fuster o el reciente Petit Palace Museum, por mencionar sólo dos ejemplos) que contrastan con interiores totalmente nuevos y modernos.
La modernidad en el carácter de los hoteles recientes se ilustra echando un vistazo a los nombres originales con los que se han bautizado muchos de ellos:
(Agradezco a Albert Bramona, secretario general del Gremi d’Hotels de Barcelona, su amabilidad y ayuda para elaborar esta serie de posts)
Feb 27

Barcelona tiene el doble de plazas hoteleras de las que tenía en el año 2000, hace apenas 9 años. Cada año han ido creciendo una media del 10%. Ese aumento espectacular, junto con su alta calidad y junto a la renovación de la práctica totalidad de los hoteles más antiguos, convierten la oferta de hoteles de la ciudad en un caso puntero en Europa.
La primera gran oleada de aperturas acompañó a los Juegos Olímpicos del 92, con grandes hoteles que todavía hoy conservan su modernidad y buen estado: El Arts, Fira Palace, Barcelona Plaza, Barceló Sants, Claris o el Rey Juan Carlos I, entre otros, fueron representantes de aquella época y siguen siendo referencias clave en el sector y en el paisaje de la ciudad.
Tras la crisis del 93-94, el número de visitantes empezó a crecer desde 1995 y los proyectos se retomaron con fuerza sobretodo a partir del 2000. Desde entonces, el goteo ha sido continuo y ha colocado un hotel en cada esquina del centro (Eixample y Ciutat Vella) pero también en nuevas zonas como el frente marítimo, el 22@, el área del Fòrum, de Diagonal Mar, o en las inmediaciones de la Fira en l’Hospitalet o del aeropuerto.
La gran cantidad de nuevos hoteles no habría sido posible sin la evolución paralela del número de visitantes, que también se ha duplicado desde el 2000.
Los turistas han crecido en el segmento vacacional, acompañando el éxito turístico de la ciudad. El aeropuerto ha registrado crecimientos ininterrumpidos de dos dígitos anuales y el puerto se ha colocado, de la nada, en base de cruceros número uno mundial fuera del Caribe (ver noticia en Hosteltur).
Las pernoctaciones por motivos profesionales también han aumentado, en la misma proporción y siguen representando el 50% del total. El ejemplo más ilustrativo lo consituyen los congresos y convenciones: Hasta el 2000, la ciudad sólo contaba con un palacio de congresos, de capacidad limitada. Ese mismo año se inauguró un segundo, el Palau de Congressos de Catalunya y, en en noviembre de 2004, el CCIB, en el Fòrum, con una enorme capacidad al ser uno de los más grandes de Europa, y que está consiguiendo una ocupación notable.
Hoy en día el turismo representa el 12% de la riqueza de Barcelona, lo cual supone una transformación radical de una ciudad con la tradición industrial como ésta.
Los nuevos hoteles se sitúan, sobretodo, en la gama alta. Los de 4 y 5 estrellas han pasado de suponer un tercio del total en 2000 a casi el 50% en 2009.
Los de 5 estrellas, en especial, han dado un salto exponencial en el mismo periodo: De existir sólo 5, a los 22 actuales.

(Agradezco a Albert Bramona, secretario general del Gremi d’Hotels de Barcelona, su amabilidad y ayuda para elaborar esta serie de posts)