Feb 9

Chocolates Ferrero Rocher, el Santo Sudario, el museo del cine, cócteles a orillas del río Po, faraones egipcios, arquitectura renacentista, fiestorros universitarios… De todo y para todos: los diez secretos mejor guardados de una de las ciudades italianas más bellas y con mejor ambiente.
Es la más hermosa y concurrida de Turín gracias a su conjunto armonioso de edificios, así como a sus tiendas, iglesias, cafés y galerías. Está ubicada en mitad del recorrido entre la Piazza Carlo Felice, al sur, y la Piazza Castello, al norte.
Suiza es la reina en materia chocolatera, pero lo que no es tan conocido es que los chocolateros suizos en los siglos XVII y XVIII viajaban a Turín para aprender el oficio.
Los chocolates de Turín van desde las exquisitas elaboraciones modernas de Guido Gobino hasta la clásica Nutella y los prestigiosos chocolates Ferrero Rocher, fabricados por la dinastía chocolatera Ferrero, con sede local.
Razón de más para coger asiento en cualquiera de los muchos cafés de Turín y regalarse un buen chocolate. Que nadie se pierda el granduiotto de chocolate y avellana, un clásico de la ciudad.
Una vez confirmada la calidad, habría que acercarse a comprar. Algunas de las mejores tiendas son:
A bote pronto uno no relacionaría Turín con sarcófagos y faraones, pero lo cierto es que, quitando las colecciones de Londres y El Cairo, no hay ciudad que rivalice con Turín en materia de antigüedades egipcias.
Su exposición de momias, papiros, grabados de época y parafernalia fúnebre es agotadora.
Es el centro de Turín, donde sus principales vías (Via Po, Via Roma y Via Garibaldi) se encuentran. Está franqueada por bellos edificios como los palacios Madama y Reale y templos de la cultura como el Teatro Regio y la Biblioteca Real.
En invierno hay una pista de hielo instalada en la plaza, que tan pronto como llega el buen tiempo desaparece para dar paso a las terrazas de los cafés y restaurantes.
La plaza suele ser además testigo de numerosos eventos culturales y deportivos.
Situado en la parte oriental de Piazza Castello, número 17, en la esquina sur de la Via Po, se halla el café Mulassano, fundado en 1907.
Es famoso por sus tramezzini, o sándwiches sin corteza cuya clave reside en el pan, fabricado en una tahona especial cuya identidad se mantiene en secreto. Vale la pena detenerse aquí a descansar e hincarle el diente a los históricos bocatas.
Edificio único por poseer el controvertido Santo Sudario, una de las grandes reliquias de la cristiandad, aunque también una de las más controvertidas.
Se trata de la prenda con la que José de Arimatea supuestamente envolvió a Cristo tras la crucifixión. En el fragmento de tejido, de unos 4,40 m y 1,1 m de ancho, se percibe lo que parece ser un hombre, de frente y de espalda, que murió crucificado.
Sin embargo, el sudario se encuentra en una vitrina para protegerlo y no se prevé que vuelva a ser mostrado en público de nuevo hasta el año 2025. Lo más cerca que uno estará de verlo son los paneles descriptivos colocados en la iglesia.
Está ubicado en la Mole Antonelliana, hermoso y atípica construcción cuya aguja se recorta distintivamente en el skyline turinés.
El museo alberga curiosidades relacionadas con lo más granado del séptimo arte como la famosa capa blanca que Peter O’Toole llevó en Lawrence de Arabia o vestidos de Joan Crawford y Marilyn Monroe.
Hay de todo. Contratos de Gary Cooper, maquetas como la de Parque Jurásico o carteles originales de clásicos como Casablanca, Star Wars o La Dolce Vita.
En total, media docena de plantas dedicadas al mundo del cine. La visita acaba con el trayecto hasta la cima de la cúpula.
Excelente museo para los aficionados a los coches de época y su historia. La primera de las tres plantas está dedicada a la historia del automóvil; la segunda, a una exposición cronológica de modelos clásicos y la tercera, a los coches deportivos.
Entre los vehículos expuestos están primitivos modelos como el Bordino Steam Landau de 1854, de origen local, el primer Fiat de 1901, el Fiat 500 y el célebre Itala 1907, ganador de la carrera Pekín-París de 1907, una extraordinaria hazaña de 16.000 km en 44 días en la que participaron corredores de multitud de países.
La Universidad de Turín, una de las más antiguas de Italia, y la Universidad Politécnica, calificada como una de las 50 mejores universidades del mundo, atraen cada año a miles de jóvenes de todos los rincones de Europa. Por ello, Turín es una ciudad animada, de inquieta vida cultural y ambiente nocturno joven y marchoso.
A pies del río Po se extiende Murazzi, la zona ideal para tomar el primer cóctel de la tarde, mientras el sol colorea naranja la ciudad. En los locales de Murazzi se citan turineses, residentes extranjeros, turistas, djs internacionales, conciertos y unas contagiosas ganas de pasarlo bien.
Foto 1 por Giorgos
Foto 2 por lorenzo stupid kid AKA rockito
Foto 3 por Henrikas
Una respuesta para "10 razones para visitar Turín"
me parece un articuulo buenisimo gracias por escribirlo
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